Sacar páginas de un PDF es de esas cosas que deberían ser inmediatas y casi nunca lo son. La gente lo hace por tres motivos, y el flujo es el mismo para los tres: sacar un capítulo de un manual para leerlo en el móvil, quitar las secciones que un cliente no necesita, o mandar solo las dos páginas sobre las que iba la pregunta. En los tres casos, las páginas elegidas se convierten en un documento nuevo en el orden en que las elegiste, y lo que ya habías hecho — notas, respuestas de formulario — viaja contigo y se nombra en el recibo, para que nada se pierda sin darte cuenta.
Seleccionar funciona de las dos formas que de verdad sirven. Clic en las páginas cuando las estás mirando, o «1-3, 8» escrito cuando ya lo sabes — el campo y las páginas se mantienen en paso en ambas direcciones, y si escribes un número que el documento no tiene, se dice en vez de soltarse sin más.
El resultado se nombra antes de confirmar. Un archivo solo se descarga tal cual; varios llegan como zip, y el panel te dice cuál de las dos cosas está a punto de pasar. Y si lo que querías era quitar páginas del documento en sí — no sacar copia — eso es borrar en la misma lista de páginas, y queda escrito en la descarga.
También sirve para el caso contrario: quedarte con casi todo. Si el documento tiene cien páginas y necesitas noventa, seleccionar las noventa a mano sería una tarde; aquí seleccionas todo y desmarcas las diez que sobran — lo mismo dicho al revés, y mucho más rápido. Y si lo que necesitas es dividirlo entero en capítulos, cada capítulo sale con su propio nombre, listo para repartir.
Tu archivo original no se modifica. Todo ocurre en este navegador, sin subir nada y sin límite de páginas.